Aplicación en casa
Calentamos las casas para no pasar frío, independientemente de la temperatura exterior. Es decir, si afuera hace más frío, la temperatura interior se mantiene igual, pero necesitamos más energía para mantener esta temperatura. Esto es porque la pérdida de calor es mayor cuando aumenta la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior, de forma que se pierde más calor y hemos de producir más para alcanzar una temperatura de confort en el interior.
La mayor parte de la calor se pierde a través de les paredes porque suponen el área más grande en contacte con el clima; las ventanas son la siguiente fuente mas grande de pérdida de calor.
Reducir las pérdidas de calor dependerá, en gran parte, de la antigüedad de la vivienda, ya que los edificios nuevos tienen un estándar de aislamiento mucho más alto que los antiguos. Algunos aspectos de la reducción de pérdidas de calor son sencillos, pero otros requerirán la ayuda de especialistas.
No todos los edificios comparten el estándar de aislante térmico; las casas antiguas de la UE tienden a contar con un menor aislamiento, mientras que en las más nuevas es mayor. Por ejemplo, antes no había ningún requisito formal para instalar ningún tipo de material aislante en las casas, pero actualmente se recomienda que se cuente con un mínimo de aislante entre el techo y el tejado, en las paredes y, bajo tierra. Las casas nuevas no solo pueden estar bien aisladas, sino también bien orientadas para maximizar el beneficio solar durante los meses de invierno.
La pérdida de calor de un edificio se puede calcular utilizando las características térmicas del edificio y el programa informático 'eheat'.
Efectos del clima
Las influencias mas importantes son:
- la proximidad al mar, tanto el Mediterráneo como el Mar del Norte, que moderan las temperaturas extremas en invierno y en verano
- la distancia del ecuador, que significa una menor elevación del Sol y, por tanto, menos beneficio solar en cualquier período del año
- la elevación por encima del nivel del mar, donde las zonas montañosas o elevadas son más frías debido a una mayor pérdida de radiación calorífica durante la noche
- la presencia del viento,que puede aumentar el grado de pérdida de calor a través de la estructura del edificio produciendo un efecto refrescante; las áreas de la costa tienden a tener más viento que las de interior debido a la diferencia de temperatura entre la tierra y el mar
- la lluvia tiene, en gran parte, el mismo efecto que el viento a la hora de acentuar la pérdida de calor por conducción, eliminando la capa 'cálida' de aire adyacente a la estructura del edificio produciendo así una sensación húmeda
- si tanto la lluvia como el viento están presentes, entonces se acentuará el efecto de frío; resulta un problema más grave en las regiones del norte-oeste donde existe la probabilidad tanto de viento como de lluvia que pueden hacer penetrar la humedad a la estructura del edificio y provocar humedades y condensación
Impacto medioambienta
De forma general se puede decir que no existen efectos medioambientales. Se pueden dar impactos internos en algunas zonas costeras donde la influencia combinada del viento y la lluvia puede provocar que la humedad penetre a través del hueco térmico entre la capa interior y exterior del ladrillo una vez la cavidad ha sido aislada.