Las técnicas solares pasivas son las más baratas,
pues son las que tienen los costes de instalación más bajos
y no provocan costes de mantenimiento. El precio real dependerá
del tipo de accesorios, de la construcción, de la fachada, de
las paredes exteriores y de las posibilidades de potenciar la
ventilación natural. Muchos de los accesorios pueden ser instalados
por los mismos propietarios de la casa.
En la misma línea, las medidas solares pasivas son beneficiosas para reducir el beneficio solar durante el verano en climas cálidos; el aislamiento térmico resulta muy rentable para los edificios con altas pérdidas de calor.
Las bombas de calor, comparado con el gas natural
que va por tuberías, pueden ser rentables dependiendo de las
tarifas eléctricas disponibles.
Las calderas de biomasa son rentables si se dispone
de una chimenea o si se puede instalar fácilmente un sistema
de tirada de gases de escape. Convienen unos dos metros cúbicos
de espacio para almacenar los pelets de madera (ello equivale
al doble de volumen necesario para el gasoil).
Urbanizaciones/bloques de pisos/viviendas sociales
Para edificios comunitarios o viviendas sociales, puede resultar beneficioso un sistema de calefacción o de suministro eléctrico comunitario. Si estos sistemas existen, entonces la misma rentabilidad servirá para los sistemas individuales.