Emplazar la generación de energía ecólica
Potencial de viento
La velocidad del viento varia tanto en períodos de tiempo corto (unos segundos) como largos (unas horas). Como consecuencia, la producción de energía varia continuamente, a corto y largo plazo.
Medición y uso de la energía producida
La manera científica de medir la velocidad del viento
es instalando un anemómetro sobre un palo con un indicador de
dirección para medir la dirección del viento. Las medidas se
han de realizar a la altura donde se pretende ubicar la turbina.
Para determinar la producción anual, las medidas se han de tomar
tanto en verano como en invierno.
Ubicando la generación de energía eólica - Potencial de viento a la escuela o a casa
La turbina ha de ser capaz de capturar el viento directamente de las direcciones principales de viento sin que haya ningún impedimento circundante, como árboles o edificios. Esto se puede saber observando directamente la dirección y la fuerza del viento. El paso siguiente es obtener medidas directas de la velocidad del viento. El palo de medida ha de ser más alto que la parte más alta de la casa o de la escuela y se ha de fijar bien con cuerdas. Debido a que la fuerza del viento cambia considerablemente, las observaciones se habrían de realizar a intervalos durante el día durante un período de un mes o más. Ello nos permite determinar la velocidad media del viento. Con los datos del fabricante de la turbina podremos vincular la velocidad media del viento con la potencia, y calcular la producción de electricidad. Esta potencia se puede comparar con el consumo de electricidad que aparece en la factura de la luz. Si la cantidad de energía generada por la turbina excede de un 25%, el consumo de electricidad, valdría la pena considerar invertir en una pequeña turbina de viento.
Ubicación de la turbina
Las turbinas de viento necesitan un acceso ininterrumpido al viento para poder funcionar de manera óptima. Los árboles, edificios o cerros pueden bloquear la corriente de viento y/o provocar turbulencias; por ello, situar turbinas muy próximas puede reducir la cantidad de electricidad generada por el molino. Estos efectos se producen a unos metros de altura, en frente y al lado de los árboles y de los edificios. De la misma manera, las vertientes de los cerros pueden bloquear completamente los vientos de ciertas direcciones, lo que sustrae un recurso eólico potencial importante. Entonces es importante pensar donde colocar la turbina, y realizar las medidas de velocidad del viento para maximizar la cantidad de electricidad que nos puede obtener. La mayoría de las turbinas de viento necesitan un espacio abierto con velocidades de viento medias de al menos 12km/h.